El compostaje y el vermicompostaje
- Bob Marley

- 21 sept 2022
- 7 Min. de lectura
El compostaje y el vermicompostaje son las técnicas por la cual se descomponen los residuos orgánicos en uno de los mejores alimentos para plantas del planeta.
En este proceso intervienen una gran cantidad de microorganismos, algún que otro invertebrado y una legión de hongos que transforman, si se dan las condiciones adecuadas, cualquier residuo orgánico generado ya sea en la cocina o en una pequeña huerta.
El vermicompost es un tipo de compostaje en el que tan solo interviene la lombriz Eisenía foetida, un espectacular híbrido de laboratorio capaz de devorar una gran cantidad de residuos orgánicos y convertirlos en vermicompost. Este tipo de compost no es otra cosa que caca de lombriz, un espectacular abono orgánico que no debería faltar en ningún cultivo de exterior ni de interior por sus extraordinarias cualidades.
Con este artículo puedes aprender cómo elaborarlos sencillamente y a coste 0€ o muy bajo. En primer lugar se ha de elegir qué opción se adapta más tus posibilidades. El compost es una elección adecuada si se dispone de espacio y tiempo, mientras que en espacios más reducidos el vermicompost es una buena alternativa.
Si te decides por una compostera en esta ocasión os explico cómo hacerlo con palés, pero se puede elaborar con otros materiales como cemento, metal, etc. Cualquier cajón viejo puede servir para montar un experimento.
Se ha de colocar en un lugar donde la temperatura sea lo más estable posible y resguardado, de forma que no le de el sol directo en verano y ni le caiga encima todo el agua de invierno, y a ser posible se ha de colocar directamente sobre la tierra, para facilitar el acceso a los bichitos que se van a encargar de la descomposición. Se ha de delimitar una superficie de un metro cuadrado con pallets, colocándolos a modo de paredes.
Puedes hacer uno o más cajones adicionales por si la mezcla de materia orgánica se apelmazara poder voltearla en otro cajón, o simplemente para iniciar otros montones. Es conveniente que el tipo de construcción ayude a moverse con soltura. Por ejemplo, la instalación de unas paredes móviles y una tapa facilitará el acceso y la retirada de materia orgánica.

Una vez montados los cubículos es el momento de empezar a llenarlos de materia orgánica. Se puede utilizar restos de poda y hierbas del jardín, restos orgánicos vegetales de la cocina, cáscaras de huevo e incluso papel y cartón sin tratar, pero NUNCA se debe usar materiales no orgánicos, papel con tinta o tratado, material de poda con restos de pesticidas y abonos, medicamentos o caca de animales carnívoros.
Primero se ha de colocar una capa de unos 15 cm de ramas de grosor medio, que permitirá la entrada de aire por abajo para la oxigenación de la mezcla. Se continúa rellenándolo con una mezcla de material verde y seco, que proporciona las condiciones idóneas de humedad, textura y nutrientes (aportando nitrógeno y carbono), con una proporción de dos partes de verde por una de seco asegurándose de mezclarlo todo muy bien.
A partir de ahora tan solo se ha de mantener unas condiciones óptimas de oxigenación y humedad.
En caso de que la mezcla se apelmace demasiado y empiece a desprender mal olor, posiblemente tenga un exceso de humedad. En tal caso se debe voltear y airear la mezcla al cajón de al lado. Si por el contrario la mezcla se seca en exceso bastará con regarlo un poco para evitar que el proceso se pare. Si todo ha ido bien la mezcla empezará a transformarse pasando por varias etapas.

La primera dura unos días, el montón de materia orgánica empieza a ser colonizado por bacterias aeróbicas que empiezan la descomposición debido al aporte de nutrientes, humedad y oxígeno. A consecuencia de la actividad de las bacterias la mezcla empieza a calentarse, alcanzando picos de temperatura de hasta 80ºC.
A estas temperaturas el terreno se esteriliza de larvas y semillas indeseables. En esta segunda etapa se puede apreciar cómo el montón disminuye, y podrás incorporar nuevos restos respetando la proporción de verde y seco. Con el tiempo la temperatura se reduce y la mezcla quedará descompuesta en un rico compost gracias a la acción de lombrices, cochinillas y demás invertebrados, a excepción de los restos leñosos más gruesos.
La materia orgánica estará totalmente descompuesta cuando presente un color marrón oscuro casi negro y con olor a bosque mojado. El proceso entero dura entre 5 y 6 meses, la transformación es lenta y es necesario estar pendiente de mantener unas buenas condiciones de humedad, para evitar que se compacte la mezcla, se pudra o se seque, paralizando así el proceso; aunque al final tendrás en tus manos el mejor alimento que puedas dar a tus plantas.
El compost presenta muy buenas cualidades, entre las que cabe destacar las siguientes:
– Aporta materia orgánica al suelo.
– Ayuda al desarrollo de estructuras radiculares sanas y fuertes.
– Suelta los suelos arcillosos, mejorando el drenaje.
– Aporta densidad a los suelos arenosos, mejorando la retención de humedad.
– Atrae y alimenta a las lombrices de tierra.
– Mejora el pH (acidez/alcalinidad) del suelo.
– Reduce la demanda de agua de plantas y árboles.
– Ayuda al control de la erosión.
– Reduce el stress de las plantas en períodos de sequía o en heladas.
– Mejora el contenido de minerales y vitaminas de alimentos cultivados en suelos ricos en compost.
– Aplicado generosamente al suelo puede reemplazar totalmente los fertilizantes petroquímicos.

Si en su lugar prefieres probar con una vermicompostera, debes saber que el vermicompost o el humus de lombriz está catalogado como uno de los mejores abonos que existen. En este caso el proceso de descomposición se lleva a cabo dentro del estómago de la lombriz Eisenia Foetida, un híbrido californiano…je je… que llega a devolver el 70 % del alimento ingerido en rico humus.
Es capaz de soportar temperaturas extremas desde 3 hasta 35ºC, aunque su temperatura óptima es de 20ºC. Se reproduce velozmente, pues pone un huevo cada semana con hasta 20 lombricillas en su interior, que empiezan a descomponer desde el mismo momento en que nacen y pueden llegar a alcanzar 16 añitos! En fin, todo un lujo. Conseguir un buen vermicompost o humus de lombriz es relativamente más fácil que la obtención de compost, y además el tamaño de la vermicompostera puede ser mucho más pequeño.
En GB puedes encontrar un vermicompostero económico y de dimensiones perfectas para poner en cualquier terracita o habitación, pues el proceso es totalmente inodoro. La vermicompostera es un sistema de bandejas superpuestas. La bandeja inferior recoge el lixiado o black gold, que también servirá de abono y se puede retirar con un grifo que lleva incorporado, y el resto de bandejas tienen unos pequeños orificios por los que se trasladan nuestras huéspedes de una bandeja a otra sin ningún problema.

En la bandeja inmediata a la inferior se pone un lecho con las lombrices y se añade restos materia orgánica producidos en la cocina que no estén cocinados. Se desaconseja añadir restos de carne, pescado o aceite, pues favorece la pudrición de la mezcla. En este momento las lombrices empezarán a hacer su trabajo. Una vez llenada la primera bandeja, se puede colocar la siguiente y empezar a llenarla de restos orgánicos. Cuando las lombrices se queden sin alimento empezarán a subir a la bandeja superior en busca de comida, dejando libre la bandeja de abajo para la recogida de un humus perfecto y libre de impurezas.
Además del humus se consiguen de uno a dos litros de black gold al mes, por lo que podrás disponer de una gran cantidad de abono y de forma gratuita para todas las plantas de la familia, y tan solo tendrás que reciclar.
Algunos de los beneficios de aplicar vermicompost al cultivo son:
– Favorece la formación de microrrizas
– Aumenta la resistencia de las plantas a las plagas y agentes patógenos
– Inhibe el desarrollo de bacterias y hongos que afectan a las plantas
– Su pH neutro lo hace sumamente confiable para ser usado con plantas delicadas
– Debido a su pH neutro y otras cualidades favorables aporta y contribuye al mantenimiento y al desarrollo y diversificación de la microflora y microfauna del suelo
– Favorece la absorción radicular
– Regula el incremento y la actividad de los nitritos del suelo
– Facilita la absorción de los elementos nutritivos por parte de la planta. La acción microbiana del humus de lombriz hace asimilable para las plantas minerales como el fósforo, calcio, potasio, magnesio y oligoelementos.
– Aporta e incrementa la disponibilidad de nitrógeno, fósforo, potasio, azufre, boro, y los libera gradualmente, e interviene en la fertilidad física del suelo porque aumenta la superficie activa.
– Aumenta la porosidad de los suelos aumentando la aireación.
– Evita y combate la clorosis férrica.
– Por los altos contenidos de ácidos húmicos y fúlvicos mejora las características químicas del suelo.
– Aumenta la resistencia a las heladas.
Como puedes ver es bastante fácil hacer tu propio abono 100% natural y equilibrado. La mayor desventaja del compostaje para nosotros los fumetas urbanos es el espacio, pues necesitaras una superficie mínima de un metro cuadrado y sitio para voltearlo si se diera la necesidad…. cosa muy probable. En caso de cometer un error con la compostera probablemente se pudrirá y desprenderá mal olor, mientras que el vermicompostador en ningún caso olerá mal.
De todas maneras os animo a probar a compostar con lombrices en espacios reducidos, quedaréis impresionados por la eficiencia y el poco trabajo que nos acarrean estas señoras, y el gran beneficio que nos producen. Añadiendo este humus al cultivo verás como no eres el único que se pone contento!
Si te animas a probar y tienes alguna duda ya sabes que con nosotros siempre tendrás ayudapersonalizada, para consultas sobre el tema escribe un mensaje y lo contestaremos con gusto, ánimo y buenos humos.




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