Plantas con tradición ansiolítica: lo que la ciencia ha investigado
- Bob Marley

- 4 feb 2022
- 10 Min. de lectura
Plantas con historia ansiolítica: un recorrido por la herboristería tradicional y lo que la ciencia ha investigado
La búsqueda de remedios naturales para la ansiedad no es algo nuevo. De hecho, es una de las prácticas más antiguas de la humanidad. Mucho antes de que existiera la farmacología moderna, las culturas mediterráneas, asiáticas y americanas ya recurrían a determinadas plantas para gestionar estados de nerviosismo y agitación. Valeriana, pasiflora, manzanilla, lavanda, lúpulo… La lista es larga y la tradición, milenaria.
Pero una cosa es la tradición y otra la evidencia científica. Y ahí es donde este artículo se detiene: en lo que la investigación ha explorado sobre estas plantas, sin presentar ninguna como solución ni como alternativa a los tratamientos médicos.
Para quienes se interesan por el mundo del cáñamo CBD, este recorrido ofrece contexto botánico y científico sobre cómo la herboristería tradicional ha evolucionado , y dónde se sitúa el cannabidiol en ese panorama de investigación.
Max CBD
AMNESIA CBD BOOST
Glasshouse | CBD<40%
A partir de:
0,85
€
/g
Gramos 5 10 20 50 100 200 400 Valorado 4.52 sobre 5 basado en 101 puntuaciones de clientes (101)
MAX CBD
AK47 CBD BOOST
Indoor | CBD<47%
A partir de:
1,45
€
/g
Gramos 5 10 20 50 100 200 Valorado 4.60 sobre 5 basado en 78 puntuaciones de clientes (78)
Max CBD
CHARAS
CBD HASH | CBD<45% SUPER SALE -20%
¡Oferta!
A partir de:
0,90
€ 0,70 € /g Gramos 5 10 20 50 100 200 Valorado 4.54 sobre 5 basado en 126 puntuaciones de clientes (126)
JB OIL 25%
Aceite CBD 25%
A partir de:
14,90
€ Valorado 4.56 sobre 5 basado en 45 puntuaciones de clientes (45)
La valeriana: 2.000 años de uso documentado
La Valeriana officinalis es probablemente la planta con mayor tradición histórica en el ámbito de la herboristería relacionada con el nerviosismo. Hipócrates ya la mencionaba en el siglo IV a.C. Los médicos romanos la prescribían para “estados de agitación”. En la Edad Media se la conocía como “hierba de los gatos” por la atracción que su raíz ejerce sobre los felinos.
¿Qué dice la ciencia? La investigación ha identificado en la valeriana compuestos como el ácido valerénico y los valepotriatos, que han sido objeto de estudios preclínicos. Un metaanálisis publicado en el American Journal of Medicine (2006) revisó la evidencia disponible y concluyó que los resultados eran prometedores pero insuficientes para establecer conclusiones definitivas. La investigación continúa, pero no hay consenso clínico.
Un dato curioso: la valeriana fue incluida en la Farmacopea de los Estados Unidos desde 1820 hasta 1936. Su retirada no se debió a problemas de seguridad, sino a la llegada de los barbitúricos sintéticos, que ofrecían efectos más predecibles y estandarizables.
Lea también: Sistema endocannabinoide: qué es y cómo funciona en el organismo
La pasiflora: del Nuevo Mundo a los laboratorios europeos
La Passiflora incarnata llegó a Europa desde América Central en el siglo XVI. Los colonizadores españoles la bautizaron “flor de la pasión” por su similitud simbólica con la Pasión de Cristo ; no por ningún efecto psicoactivo. La confusión sobre el nombre persiste hasta hoy.
La pasiflora contiene flavonoides (crisina, vitexina) y alcaloides (harmano, harmol) que han sido estudiados en modelos preclínicos. Una revisión publicada en Phytotherapy Research (2009) analizó la evidencia disponible y encontró que los estudios existentes eran de calidad metodológica variable, con resultados que sugieren líneas de investigación interesantes pero que requieren ensayos clínicos más robustos.
La tradición herbolaria no equivale a evidencia clínica. Pero sí señala direcciones que la ciencia moderna considera dignas de exploración.

La manzanilla: la infusión más investigada del mundo
La Matricaria chamomilla es, con diferencia, la planta más estudiada en relación con estados de nerviosismo. Su compuesto principal, la apigenina,ha sido investigado por su interacción con receptores GABA-A en modelos de laboratorio.
Un ensayo clínico publicado en Phytomedicine (2016) evaluó el extracto de manzanilla en un grupo de pacientes con ansiedad generalizada durante 8 semanas. Los investigadores observaron diferencias respecto al placebo, aunque subrayaron la necesidad de estudios a mayor escala para confirmar los resultados.
La manzanilla pertenece a la familia Asteraceae , la misma que la margarita y el girasol. Su perfil de compuestos (bisabolol, chamazuleno, apigenina) la convierte en una de las plantas con mayor presencia en la literatura científica sobre botánica y bienestar.
Un dato que contextualiza el nivel de investigación: en PubMed hay más de 7.000 publicaciones sobre Matricaria chamomilla. Es, con diferencia, la planta “calmante” más estudiada del mundo. Y sin embargo, la comunidad científica sigue sin disponer de ensayos clínicos de fase III que permitan establecer indicaciones terapéuticas con el rigor que la medicina moderna exige.
La melisa: el “bálsamo de limón” de los monasterios medievales
La Melissa officinalis, conocida como melisa o toronjil, tiene una tradición que se remonta al menos al siglo IX, cuando los monjes benedictinos la cultivaban en los jardines de sus monasterios. Carlomagno ordenó su cultivo en todos los jardines imperiales del Sacro Imperio en el año 812 , un decreto documentado en el Capitulare de villis.
El compuesto principal de la melisa es el ácido rosmarínico (el mismo que se encuentra en el romero. También contiene citral, citronelal y geraniol, que le dan su característico aroma a limón. La investigación preclínica ha explorado la interacción de estos compuestos con receptores GABA y colinérgicos, pero) como ocurre con la mayoría de las plantas mencionadas en este artículo , los estudios en humanos son limitados.
Una particularidad de la melisa: en 2006, la EMEA (actual EMA) la incluyó en su lista de plantas con “uso tradicional bien establecido” para el alivio de síntomas leves de estrés mental. Esta clasificación NO equivale a una aprobación como medicamento ; es un reconocimiento de que la tradición de uso es documentable, no de que la eficacia esté demostrada con estándares clínicos modernos.
La lavanda: del perfume a la investigación farmacológica
La Lavandula angustifolia tiene una historia que va del perfume a la investigación. El linalool (su compuesto principal, un terpeno que comparte con el cáñamo industrial) ha sido objeto de estudios preclínicos sobre su interacción con el sistema nervioso.
En Alemania, un preparado de aceite de lavanda (Silexan) ha sido evaluado en varios ensayos clínicos. Los resultados, publicados en revistas como International Clinical Psychopharmacology, muestran datos que los investigadores consideran preliminarmente interesantes, aunque subrayan que no puede equipararse a un tratamiento farmacológico.
Un detalle que conecta con el mundo del hachís CBD: el linalool presente en la lavanda es el mismo terpeno que aparece en ciertas variedades de cáñamo. La conexión no es medicinal ; es química. Los terpenos son compuestos universales del reino vegetal.
El lúpulo: la planta del cannabis que acabó en la cerveza
Pocos saben que el lúpulo (Humulus lupulus) pertenece a la familia Cannabaceae, la misma familia botánica que el cannabis. Son primos genéticos. Y comparten varios terpenos, entre ellos el mirceno y el humuleno.
El lúpulo se ha utilizado en herboristería durante siglos, mucho antes de que se convirtiera en el ingrediente clave de la cerveza. Los herbolarios europeos medievales lo empleaban en almohadas (las “almohadas de lúpulo”) como remedio popular para la conciliación del sueño, una práctica documentada desde al menos el siglo XII.
La investigación moderna ha identificado en el lúpulo el compuesto 2-metil-3-buten-2-ol, un metabolito de los ácidos amargos que ha mostrado actividad sedante en estudios preclínicos. Sin embargo, las concentraciones necesarias para observar efectos en modelos de laboratorio superan con creces las que se encuentran en una infusión o un extracto comercial.
Un dato histórico interesante: el rey Jorge III de Inglaterra (1738-1820) supuestamente utilizaba almohadas de lúpulo por recomendación de sus médicos. La práctica nunca fue validada científicamente, pero es un ejemplo de cómo la herboristería precientífica estableció tradiciones que la investigación moderna sigue explorando, o descartando.
La ashwagandha: la tradición ayurvédica bajo el microscopio
La Withania somnifera, conocida como ashwagandha, es una de las plantas más utilizadas en la medicina ayurvédica de la India, con una tradición de más de 3.000 años. Su nombre en sánscrito significa “olor de caballo”, una referencia al aroma particular de su raíz.
Los compuestos principales de la ashwagandha son los witanólidos, un grupo de lactonas esteroideas. Un ensayo clínico publicado en el Indian Journal of Psychological Medicine (2012) evaluó un extracto estandarizado de ashwagandha en 64 participantes durante 60 días y observó diferencias en los niveles de cortisol respecto al placebo. Los autores describieron los resultados como “prometedores” pero señalaron la necesidad de estudios más amplios.
Es importante contextualizar: la ashwagandha es un ejemplo perfecto de una planta con tradición milenaria que la ciencia moderna está empezando a estudiar con herramientas contemporáneas. Los resultados preliminares no equivalen a indicaciones clínicas. Y el hecho de que una planta haya sido usada durante 3.000 años no la convierte automáticamente en un tratamiento validado, la historia de la medicina está llena de remedios tradicionales que la ciencia posteriormente descartó.
Las plantas medicinales en la regulación europea: lo que se puede y lo que no se puede afirmar
La Unión Europea regula las afirmaciones sobre salud de los productos vegetales a través del Reglamento (CE) 1924/2006 sobre declaraciones nutricionales y de salud. La EFSA (Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria) ha evaluado miles de declaraciones de salud para productos botánicos, y la mayoría han quedado “en espera”; ni aprobadas ni rechazadas.
Esto significa que en la UE no se pueden atribuir propiedades ansiolíticas a ningún producto vegetal en su comercialización, salvo que se registre como medicamento (con los correspondientes ensayos clínicos, autorización de la EMA y prospecto).
Las plantas mencionadas en este artículo (valeriana, pasiflora, manzanilla, lavanda, lúpulo, ashwagandha) son objeto de investigación científica legítima. Pero eso no las convierte en tratamientos. La diferencia entre “objeto de estudio” y “tratamiento aprobado” es enorme, y es una distinción que este artículo considera fundamental.
El CBD en el contexto de la investigación: qué se ha estudiado y qué no
El cannabidiol (CBD) aparece frecuentemente en las conversaciones sobre plantas y bienestar. Pero conviene ser preciso sobre lo que la ciencia ha hecho y lo que no.
¿Qué se ha estudiado? Existen estudios preclínicos y algunos ensayos clínicos de fase temprana que han explorado la interacción del CBD con el sistema endocannabinoide; concretamente con los receptores 5-HT1A (serotoninérgicos) y TRPV1. Un estudio publicado en Frontiers in Immunology (2018) revisó la literatura disponible y concluyó que el CBD presenta un perfil farmacológico complejo que justifica más investigación.
¿Qué NO se ha demostrado? Que el CBD sea un tratamiento para la ansiedad ni para ninguna otra condición. Los productos de CBD no son medicamentos.
En el caso de Justbob, los productos de marihuana CBD se comercializan para uso técnico, científico y ornamental. No se proporcionan indicaciones sobre modalidades de uso ni se atribuyen propiedades terapéuticas a los productos.
Lea también: Los terpenos del cannabis: qué son y por qué importa su perfil aromático
El problema de la automedicación con plantas
Un aspecto que rara vez se menciona en los artículos sobre ansiolíticos naturales es el riesgo de la automedicación. El hecho de que una sustancia sea “natural” no significa que sea inocua ni que sea apropiada para todas las personas.
Interacciones farmacológicas: la valeriana, la pasiflora y otros extractos vegetales pueden interactuar con medicamentos prescritos (benzodiacepinas, antidepresivos, anticoagulantes). La vía enzimática CYP450 del hígado procesa tanto fármacos sintéticos como compuestos vegetales.
Variabilidad de los preparados: los extractos vegetales no tienen la estandarización de un fármaco. La concentración de principios activos varía entre lotes, fabricantes y métodos de extracción.
Efecto placebo: varios estudios sobre plantas ansiolíticas han encontrado respuestas significativas en el grupo placebo, lo que complica la interpretación de los resultados.
La recomendación de cualquier fuente responsable es siempre la misma: consultar con un profesional sanitario cualificado antes de incorporar cualquier producto, natural o no,a una rutina personal.

Plantas, ciencia y expectativas: lo que queda claro
La herboristería tiene una historia milenaria y la ciencia está explorando algunas de sus tradiciones con herramientas modernas. Pero explorar no es lo mismo que confirmar, y resultados preliminares no son equivalentes a indicaciones terapéuticas.
Lo que este artículo ha intentado ofrecer:
Un recorrido por las plantas con mayor tradición ansiolítica (valeriana, pasiflora, manzanilla, lavanda)
Lo que la investigación ha encontrado hasta la fecha, con enlaces a estudios reales
El contexto del CBD dentro de ese panorama de investigación,sin atribuirle propiedades que no están demostradas
Una llamada a la prudencia frente a la automedicación
¿Desea conocer los productos de cannabis CBD disponibles en el catálogo? Visite la tienda online de Justbob, donde cada lote cuenta con análisis de laboratorio certificados.
Preguntas frecuentes sobre plantas y ansiedad
¿Las plantas ansiolíticas son una alternativa a los medicamentos?
No. Ninguna planta ha demostrado ser equivalente a un tratamiento farmacológico para la ansiedad. La investigación ha explorado algunos compuestos vegetales con resultados preliminares, pero estos no constituyen indicaciones clínicas. Cualquier decisión sobre el manejo de la ansiedad debe consultarse con un profesional sanitario.
¿El CBD está aprobado como ansiolítico o como tratamiento para la ansiedad?
No. El CBD no está aprobado para la ansiedad ni para ninguna otra condición en la Unión Europea (salvo Epidyolex para ciertas formas de epilepsia, que es un medicamento con prescripción). Los productos de CBD de cáñamo industrial se comercializan para uso técnico, científico y ornamental.
¿Es seguro combinar extractos vegetales con medicamentos?
No necesariamente. Muchos extractos vegetales interactúan con la vía enzimática CYP450, la misma que metaboliza numerosos fármacos. Esto puede alterar la eficacia o la seguridad de los medicamentos prescritos. Siempre consulte a su médico.
¿Qué comparten las plantas ansiolíticas tradicionales con el cáñamo?
Varios terpenos. El linalool de la lavanda, el mirceno del lúpulo y el β-cariofileno de la manzanilla aparecen también en el cáñamo industrial. Son compuestos químicos comunes en el reino vegetal que contribuyen al perfil aromático de cada planta.
{ "@context": "https://schema.org", "@type": "FAQPage", "mainEntity": [ { "@type": "Question", "name": "¿Las plantas ansiolíticas son una alternativa a los medicamentos?", "acceptedAnswer": { "@type": "Answer", "text": "No. Ninguna planta ha demostrado ser equivalente a un tratamiento farmacológico para la ansiedad. La investigación ha explorado algunos compuestos con resultados preliminares que no constituyen indicaciones clínicas." } }, { "@type": "Question", "name": "¿El CBD está aprobado como ansiolítico o como tratamiento para la ansiedad?", "acceptedAnswer": { "@type": "Answer", "text": "No. El CBD no está aprobado para la ansiedad ni para ninguna otra condición en la UE. Los productos de CBD de cáñamo industrial se comercializan para uso técnico, científico y ornamental." } }, { "@type": "Question", "name": "¿Es seguro combinar extractos vegetales con medicamentos?", "acceptedAnswer": { "@type": "Answer", "text": "No necesariamente. Muchos extractos vegetales interactúan con la vía enzimática CYP450 que metaboliza fármacos. Siempre consulte a su médico." } }, { "@type": "Question", "name": "¿Qué comparten las plantas ansiolíticas tradicionales con el cáñamo?", "acceptedAnswer": { "@type": "Answer", "text": "Varios terpenos: linalool (lavanda), mirceno (lúpulo) y β-cariofileno (manzanilla) aparecen también en el cáñamo industrial. Son compuestos químicos comunes en el reino vegetal." } } ]}





Comentarios