Mantequilla de marihuana: la base de la cocina cannábica
- Bob Marley

- 5 jul 2025
- 7 Min. de lectura
La mantequilla de marihuana, también conocida como «cannabutter», es uno de los ingredientes básicos más populares dentro del mundo de la cocina cannábica.
Se trata de una infusión de marihuana en mantequilla que permite pasar los cannabinoides psicoactivos y terapéuticos de la planta (como el THC y el CBD) a un medio graso. Ideal para preparar una gran variedad de recetas caseras: galletas, bizcochos, brownies, salsas, e incluso platos salados.
Gracias a sus infinitas opciones, la mantequilla cannábica es la mejor forma de convertir tu marihuana en un ingrediente activo para cocinar y consumir cannabis sin necesidad de fumarlo. Pero para que funcione correctamente, es importante saber qué es, cómo se prepara y cómo se dosifica adecuadamente.
¿Qué es la mantequilla de marihuana?
La mantequilla de marihuana es el resultado de infusionar cogollos de cannabis en mantequilla común, extrayendo los compuestos activos liposolubles presentes en la planta. Principalmente THC, CBD y otros cannabinoides.
La mantequilla, al tener una alta concentración de grasas, es capaz de absorber estos compuestos cuando se calienta a baja temperatura durante un tiempo prolongado.
Una vez hecha, se conserva como cualquier otra mantequilla y se puede usar para cocinar alimentos que, al ingerirse, producen un efecto más prolongado e intenso que al fumar o usar vaporizadores de marihuana.
¿Para qué se usa la cannabutter?
La mantequilla cannábica es la base de casi cualquier receta de comestibles con marihuana. Puedes utilizarla para:
Hacer brownies, galletas o tartas de cannabis
Cocinar platos salados como purés, pastas o incluso carnes
Preparar infusiones calientes o salsas especiales
Microdosificar en pequeñas cantidades para usos terapéuticos
Además, permite un consumo discreto, sin humo ni olor, ideal para personas que buscan un uso más saludable o medicinal del cannabis.
¿Por qué se usa mantequilla para extraer el THC y demás cannabinoides?
Los principales compuestos activos del cannabis, THC, CBD, CBN, etc, son liposolubles. Lo que significa que necesitan un medio graso para disolverse y ser absorbidos correctamente por el cuerpo. La mantequilla es rica en grasas saturadas, lo que la convierte en perfecta para extraer y almacenar los cannabinoides de la marihuana.
Además, este tipo de grasa permite una buena conservación y versatilidad en la cocina. Por eso, aunque existen otras opciones como el aceite de coco o el aceite de oliva, la mantequilla sigue siendo el medio graso preferido por muchos cocineros cannábicos.
Facilidad de uso en todo tipo de recetas
Otra gran ventaja de la mantequilla cannábica es que puede reemplazar fácilmente a la mantequilla normal en cualquier receta. No necesitas ser un chef profesional para usarla: simplemente sustituyes la cantidad habitual por la cannabutter y listo. Esto la convierte en una opción práctica y sencilla para elaborar comestibles.
Usos muy variados y con gran sabor
La mantequilla proporciona una textura y un sabor suaves que complementan muy bien a los ingredientes dulces y salados. Además hay multitud de recetas que llevan mantequilla o se le puede incorporar, por lo que las opciones son casi infinitas.
La importancia de la descarboxilación de la marihuana para una mantequilla con cannabinoides
La descarboxilación es un proceso químico mediante el cual los cannabinoides en su forma ácida (como THCA y CBDA) se transforman en sus versiones activas (THC y CBD). Este proceso se activa con el calor, y es imprescindible si quieres que la mantequilla tenga efectos psicoactivos o terapéuticos.
En otras palabras, si no descarboxilas tu cannabis antes mezclarlo con la mantequilla, la mayoría de sus compuestos no producirán los efectos que estás buscando, ya que no estarán en su forma activa.
¿Por qué es necesaria antes de hacer la mantequilla?
Cuando fumas o vaporizas cannabis, la descarboxilación ocurre automáticamente debido al calor directo. Pero en el caso de los comestibles, ese proceso debe realizarse previamente, ya que la cocción a baja temperatura durante la preparación de la mantequilla no es suficiente por sí sola para activar completamente los cannabinoides.
¿Cómo se descarboxila el cannabis?
Descarboxilar es fácil y solo requiere cannabis seco, papel de horno y un horno doméstico. Aquí te dejamos los pasos básicos:
Precalienta el horno a 110–120 °C.
Desmenuza ligeramente los cogollos (no hace falta triturarlos del todo).
Colócalos sobre una bandeja forrada con papel de horno.
Hornea durante unos 30-40 minutos, removiendo a mitad de tiempo para asegurar una activación uniforme.
Deja que se enfríe antes de usarlo para preparar la mantequilla.
Con este proceso te aseguras de que tu mantequilla de marihuana tendrá todo el potencial terapéutico y recreativo de los cogollos de cannabis.
Cómo hacer mantequilla de marihuana paso a paso
Preparar mantequilla de marihuana en casa es más sencillo de lo que parece. Solo necesitas un poco de paciencia y seguir estos pasos al pie de la letra para obtener una base perfecta para tus próximas recetas cannábicas.

Ingredientes para hacer mantequilla de marihuana
10 g de cannabis descarboxilado (ajustable según la potencia deseada)
250 g de mantequilla sin sal
500 ml de agua
La cantidad de agua ayuda a evitar que la mantequilla se queme y permite una infusión más suave. No te preocupes, al final se separa y solo usarás la mantequilla.
Preparación paso a paso
Para preparar la mantequilla de marihuana debes seguir estos pasos:
Descarboxilar el cannabis: si no lo has hecho ya, sigue los pasos de la sección anterior. Es crucial para activar los cannabinoides.
Derretir la mantequilla: en una olla a fuego muy bajo (o a baño maría), añade el agua y la mantequilla. Remueve hasta que la mantequilla se haya derretido completamente.
Añadir el cannabis: incorpora el cannabis descarboxilado a la mezcla de agua y mantequilla. Mantén el fuego muy bajo (no más de 85-90 °C) durante 2 a 3 horas, removiendo de vez en cuando. La mezcla no debe hervir.
Filtrar la mezcla: cuela la mezcla con una tela de gasa, colador de malla fina o filtro para café, vertiendo el líquido en un recipiente. Presiona ligeramente el material vegetal para sacar toda la mantequilla, pero sin exprimir demasiado para evitar sabores amargos.
Reposar y separar: deja el recipiente en la nevera unas horas o toda la noche. La mantequilla se solidificará en la parte superior y podrás separarla del agua fácilmente.
Cómo conservar la mantequilla de marihuana correctamente
Guarda la mantequilla de marihuana en un recipiente hermético dentro del frigorífico. Bien almacenada puede durar hasta 2-3 semanas en el frigo, o incluso varios meses en el congelador.
Cómo calcular la dosis de mantequilla de marihuana (y no pasarte)
Una de las dudas más comunes al preparar mantequilla de marihuana es cómo saber cuán potente será. Dado que los efectos varían según la cantidad de THC y otros cannabinoides, es importante hacer un cálculo aproximado para disfrutar de una experiencia psicoactiva pero controlada.
Factores que influyen en la potencia
Cantidad del cannabis usado
Porcentaje de THC de la variedad (una hierba con 15% de THC contiene 150 mg por cada gramo)
Tamaño de la ración que consumirás
Tolerancia personal
Calcula los miligramos de THC
Una fórmula sencilla para estimar la dosis total de THC en tu mantequilla es:
THC total (mg) ≈ gramos de hierba x porcentaje THC x 1000
Por ejemplo:
Si usas 10 g de marihuana al 15% de THC →
10 g x 0.15 x 1000 = 1.500 mg de THC en total
Si esa mantequilla se reparte en 60 porciones, cada porción tendría:
1.500 mg ÷ 60 = 25 mg por ración
Usos y recetas con mantequilla de marihuana
Una vez tienes tu mantequilla cannábica lista, el siguiente paso es usarla en la cocina. Es la base perfecta para infinidad de recetas: desde dulces clásicos hasta platos salados que sorprenden.

Puedes usarla en cualquier receta que requiera mantequilla común. Solo debes reemplazar la cantidad de mantequilla tradicional por tu mantequilla cannábica. Aquí van algunos ejemplos populares:
Galletas cannábicas: una receta clásica, perfecta para controlar dosis y conservar bien.
Brownies de marihuana: probablemente el uso más icónico. Dulces, intensos y duraderos.
Tortitas y crepes: una opción deliciosa para desayunos especiales o brunch.
Salsas y cremas saladas: como una bechamel o una salsa de queso con un toque especial.
Todo tipo de repostería: Galletas, pasteles, tartas, bizcochos, etc.
Untada en pan o tostadas: la opción más simple y rápida. Pero cuidado con la dosis.
Consejos al cocinar con mantequilla cannábica
Evita temperaturas demasiado altas: Recuerda que el THC empieza a degradarse por encima de los 160 °C por lo que no es conveniente cocinar nuestra mantequilla a temperaturas superiores.
Mezcla bien todos los componentes: asegúrate de que la mantequilla se distribuya uniformemente en toda la masa o mezcla. para evitar zonas más cargadas que otras.
Etiqueta siempre lo que cocines para evitar confusiones en casa o con amigos.
Comienza por dosis pequeñas. Los efectos pueden tardar entre 30 y 90 minutos en aparecer, por lo que no dejes que te lleven las prisas.
Algunas consideraciones si vas a consumir mantequilla de marihuana
Aunque la mantequilla de marihuana puede ofrecer una experiencia placentera y duradera, es fundamental consumirla con responsabilidad, especialmente si es tu primera vez o si no conoces la potencia del cannabis ingerido.
A diferencia de fumar o vaporizar, los comestibles tardan más tiempo en hacer efecto, pero también duran mucho más. Esto se debe a que el THC pasa por el sistema digestivo y luego al hígado, donde se transforma en una forma más potente (11-hidroxi-THC).
Inicio de efecto: entre 30 minutos y 2 horas después de comer.
Duración: entre 4 y 8 horas, aunque puede variar según la dosis y el metabolismo.
¿Qué pasa si me paso con la dosis?
Consumir demasiada mantequilla cannábica no te va a causar una sobredosis mortal, pero sí puedes experimentar efectos indeseados:
Ansiedad o paranoia
Somnolencia extrema
Náuseas o mareos
Confusión o desorientación
Aumento del ritmo cardíaco
Si te sucede algo así, es importante mantener la calma. Hidrátate, descansa y recuerda que pasará con el tiempo. Comer algo dulce también puede ayudar.
¿Y si no me hace efecto?
Si no notas nada después de 2 horas, no tomes otra porción inmediatamente. Espera al menos 2-4 horas más antes de volver a intentarlo. Conozco mucha gente que se ha pasado con la dosis por no sentir nada «rápidamente». Es mejor ir de menos a más hasta que sepamos y controlemos nuestra dosis ideal.
Receta de la mantequilla de cannabis: Fácil y muy versátil
La mantequilla de marihuana es uno de los ingredientes más versátiles del mundo cannábico. No solo permite preparar recetas dulces o saladas con efecto psicoactivo, sino que también garantiza una dosificación más precisa y una absorción eficiente de los cannabinoides, especialmente el THC y el CBD.
Eso sí, la clave está en hacerla bien: elegir una buena materia prima, descarboxilar correctamente y seguir el proceso a fuego lento para preservar los principios activos de la marihuana.

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